Desperté en medio de la oscuridad, desorientada. Noté la respiración acelerada de mi marido y cómo mis bragas se desprendían de mi cuerpo.
Desperté en medio de la oscuridad, desorientada. Noté la respiración acelerada de mi marido y cómo mis bragas se desprendían de mi cuerpo.
Jamás. Nunca imaginé que un hombre como él podría hacerme sentir tan viva. Conocí a Lucas en un curso de restauración y ebanistería. Mi vida marital se estaba yendo a pique y no veía ninguna solución. Leí el anuncio pegado en una farola y pensé que, si mi matrimonio estaba acabado, al menos podría “restaurarme” yo.